Vi reflejado en su rostro una mentira,
el descaro en sus pupilas,
sus besos sabían a dolor,
sus abrazos me mataban de amor.
Sabía lo que pasaba pero no lo aceptaba,
quería decirle lo mucho que lo amaba,
poco a poco mato mi ilusión,
poco a poco mato mi pasión.
¡Lo vi! ahí estaba el,
besando con infamia,
ocultando su descaro,
viviendo su mentira.
Tal vez, fue mi culpa,
quizás no le di tiempo,
su cinismo se hizo latente,
y mi amor atenuó.
Por: Estela Simaj

No hay comentarios:
Publicar un comentario