jueves, 24 de septiembre de 2015

¡Y tú me ignorabas!

La  lluvia estaba ausente,
el tiempo estaba inmóvil,
mi corazón estaba hundido,
y  tú me ignorabas.

Le sonreí al viento,
Le sonreí al cielo,
mi corazón decía ¡porquería!
y pensaba en ti mientas moría.

Nos amamos más que nadie,
nos odiamos más que todos,
nos lastimamos más que la muerte,
y seguíamos ahí sin nada.

Te lastime no lo niego,
me la cobraste no lo dudo,
me mataste desde adentro,
me amaste desde afuera.
Por: Estela Simaj 

No hay comentarios:

Publicar un comentario